La historia detrás de Respira
Mi papá murió por fumar. Yo construí una app para no seguir su camino.
Una app que nació del dolor, la ansiedad y un vecino que ya no aguantaba el olor a cigarro.
Mi papá murió de cáncer este febrero. Por fumar.
No voy a adornar eso. No hay forma bonita de decirlo. Fumó toda su vida hasta que un día le diagnosticaron cáncer de pulmón. Ahí lo dejó. Pero ya era tarde. Lo que siguió fueron 5 años de una guerra brutal contra la enfermedad. Cinco años de dolor, de tratamientos, de luchar con todo lo que tenía. Luchó como un guerrero. Pero en febrero de este año, el cáncer ganó.
Sí. Así de absurdo es ser fumador. Sabes que te está matando. Lo estás viendo con tus propios ojos. Y aun así, prendes otro.
Pero algo cambió en mí después de perderlo. Tengo hijos. Quiero durar lo más que pueda con ellos. Quiero verlos crecer, disfrutarlos, estar ahí en sus momentos. No quiero que un día estén donde yo estuve en febrero, viéndome irme por algo que pude haber evitado.
Con eso en la cabeza, decidí que tenía que dejar de fumar. Ya no era un "algún día". Era ahora.
El vecino que ya no aguantaba el olor
Un día, mi vecino vino a visitarme. Este hombre fumaba más que yo. Mucho más.
Me vio y me dijo:
"¿Acabas de fumar, verdad?"
"Sí, ¿por qué?"
"Es que ya dejé de fumar y ya no aguanto el olor a cigarro."
Lo miré con cara de shock. Este tipo que prendía un cigarro con la colilla del anterior, me estaba diciendo que había dejado de fumar. Y me estaba reclamando por el olor.
"¿Cómo?!"
Y ahí me contó. Me habló de una medicina que le había cambiado la vida. Se llama Recigarum, y su principio activo es la citisiniclina 1.5 mg, fabricada por ADAMED, un laboratorio farmacéutico polaco. No es un parche, no es un chicle, no es fuerza de voluntad. Es un tratamiento de 25 días que, literalmente, hace que tu cuerpo deje de necesitar la nicotina.
Un medicamento que solo se vende en España
Aquí es donde la historia se pone interesante.
Recigarum solo se vende en España. Con receta médica. No puedes entrar a una farmacia y salir con él así nada más.
Pero lo que me dejó impactado es que el Ministerio de Sanidad de España lo incluyó en la financiación de la Seguridad Social. Un español que quiera dejar de fumar puede ir a su médico, obtener la receta, y el gobierno le subsidia buena parte del costo. Fue el primer medicamento para dejar de fumar que se lanzó directamente al mercado español con financiación pública.
Bravo. Un laboratorio polaco, ADAMED, que se atrevió a innovar, y un gobierno que decidió apostar por la salud preventiva de su gente. Eso es exactamente lo que el mundo necesita más.
Conseguí el medicamento y lo traje a México. Y ahí se quedó, encima de mi mesa, mirándome, durante más de un mes.
La noche que todo cambió
Una noche, finalmente lo decidí. Mañana empiezo.
Me senté con mi celular. Abrí la caja. Leí el programa del tratamiento. Y ahí empezó la pesadilla que no esperaba.
El tratamiento de Recigarum tiene un esquema que va cambiando a lo largo de 25 días:
- Días 1 a 3: una pastilla cada 2 horas, 6 veces al día.
- Días 4 a 7: cada 2.5 horas, 5 veces al día.
- Días 8 a 12: cada 3 horas, 4 veces al día.
- Y así va reduciendo hasta completar el ciclo.
Empecé a configurar las alarmas en mi teléfono. Las primeras tres fueron fáciles. Pero al rato ya estaba perdido. Cada 2 horas, luego cada 2.5, luego cambia otra vez. Me confundí. Volví a empezar. Me volví a confundir.
Fui con mi amigo Google Gemini a pedirle ayuda. Me dijo que a través de Shortcuts en mi iPhone podía automatizarlo. Lo intenté. Me confundí más. Y terminé más estresado que cuando empecé.
Cerré todo. Me frustré. Y me quedé pensando:
No es posible. Una persona quiere dejar de fumar. Ya tiene la medicina. Está lista. ¿Y ahora se tiene que estresar por cómo agendar 25 días de alarmas?
Me dio ansiedad. Literal. El estrés de programar las alarmas casi me hace no empezar el tratamiento.
Así nació Respira
Esa noche, enojado con mi celular y sus alarmas imposibles, se me prendió el foco.
¿Y si hago una app que ya tenga todo el programa cargado? Que solo le digas cuándo empiezas y listo. Que te avise de cada toma. Que te motive cuando quieras saltarte una. Que celebre contigo cada pastilla que te tomas.
Así nació Respira.
Respira ya tiene el programa completo de los 25 días cargado. No hay signup. No hay registro. No hay cuentas. Es más, ni siquiera hay backend. Todo vive en tu teléfono. Abres la app, le dices qué día empiezas, y ya. Respira se encarga del resto.
Cada toma te llega como notificación. Si la tomaste, la marcas y celebras tu avance. Si no puedes en ese momento, Respira no te juzga, te motiva. Te recuerda por qué empezaste. Te dice que tu cuerpo ya está cambiando, que cada pastilla cuenta.
Porque importa mucho la motivación. Esta gente, nosotros, los que estamos dejando de fumar, nos ponemos ansiosos. El proceso no es solo físico, es emocional. Y tener algo que te acompañe, que te diga "vas bien", que te recuerde que lo estás haciendo por tus hijos, por ti, por la persona que quieres ser, eso hace la diferencia.
Hoy es mi día 4
Ya llevo cuatro días con Recigarum y con Respira.
Dicen que el día 5 o 7 es cuando ya empiezas a odiar el cigarro. Todavía no llego ahí, pero algo ya cambió. Cada vez que suena la notificación y marco esa toma como completada, siento que avanzo. Que estoy haciendo algo concreto. Que esta vez sí es de verdad.
Yo tengo la oportunidad que muchos no tuvieron. Y no la voy a desperdiciar.
Mi sueño con Respira es simple:
Que cualquier persona que compre Recigarum, escanee un código QR en la caja y descargue la app. Que ese mismo día empiece su tratamiento. Sin estrés, sin ansiedad, sin tener que pelearse con las alarmas de su teléfono.
Que la decisión de dejar de fumar sea la parte difícil. No la logística.
ADAMED ya hizo el trabajo duro creando la citisiniclina. España ya hizo su parte financiándola a través de la Seguridad Social. Respira quiere ser el último eslabón de esa cadena: la herramienta que te acompaña durante esos 25 días que te cambian la vida.
Si estás leyendo esto y fumas, quiero que sepas algo: sí se puede. La medicina existe. La app existe. Lo único que falta eres tú.
Y si alguien de ADAMED o del gobierno de España llega a leer esto: gracias. Hablemos.
Respira es una app gratuita, sin publicidad, sin registro, sin backend. Hecha por un padre que quiere ver crecer a sus hijos.
En memoria de mi papá.